El diseño del traje de fallera del siglo 17: detalles, colores y ornamentos

Introducción

Un vistazo al mundo de las falleras

Las falleras son una parte crucial de la cultura valenciana, siendo el traje de fallera uno de los símbolos más distintivos de esta tradición.

A lo largo de los siglos, el diseño del traje ha evolucionado y se ha adaptado a las tendencias de moda de cada época. En este artículo, exploraremos el diseño del traje de fallera del siglo 17, destacando los detalles, colores y ornamentación que lo hacen único.

La estructura del traje de fallera

La componenda general del traje

El traje de fallera del siglo 17 constaba de varias partes clave que lo distinguían. Estas incluían la camisa, la enagua, la falda y el corpiño.

Cada una de estas piezas era cuidadosamente elaborada para crear un conjunto impresionante y hermoso.

La camisa, hecha de algodón o lino, era de manga larga y se adornaba con encajes y bordados.

La enagua, conocida como «faixa«, era una pieza que se colocaba debajo de la falda para darle volumen. La falda, también llamada «farol«, tenía un estilo acampanado y se confeccionaba con telas ricas y vistosas.

El corpiño, por su parte, era una parte central del traje y ayudaba a definir la silueta de la mujer. Era ajustado en la cintura y decorado con apliques metálicos, perlas y gemas. Estas piezas formaban la base del traje de fallera y se combinaban con otros elementos para crear un look completo.

Los colores en el traje de fallera del siglo 17

La importancia de la elección del color

La elección de los colores en el traje de fallera del siglo 17 era crucial, ya que cada color tenía un significado y simbolizaba diferentes aspectos de la cultura valenciana. Los colores más comunes en aquel entonces eran el rojo, el blanco y el negro.

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El color rojo, conocido como «blau», era considerado el color más importante y representaba la pasión y el amor por la patria.

El blanco, o «mantelet», simbolizaba la pureza y la virginidad, y se utilizaba en las enaguas y los encajes de la camisa. El negro, por otro lado, se reservaba para ocasiones de luto y se utilizaba en los detalles más sobrios del traje.

Estos colores se combinaban de manera armoniosa y equilibrada, creando un impacto visual impresionante y resaltando la belleza de la mujer que lucía el traje de fallera.

Los ornamentos en el traje de fallera del siglo 17

Detalles que marcan la diferencia

Traje fallera del siglo 17, vibrante y detallado

El diseño del traje de fallera del siglo 17 no estaría completo sin los ornamentaciones y detalles que lo hacían único. Estos detalles incluían elementos como flores, peinetas, abanicos y joyería.

Las flores eran una parte integral del traje, tanto en la falda como en el pelo y el escote del corpiño. Se utilizaban diferentes tipos de flores dependiendo de la ocasión, como rosas, azucenas y claveles. Estas flores aportaban color y fragancia al conjunto.

Las peinetas, por su parte, eran uno de los accesorios más llamativos del traje. Estaban hechas de oro o plata y se adornaban con piedras preciosas y filigranas.

Los abanicos también eran un elemento imprescindible, decorados con encajes y pinturas a mano que representaban escenas emblemáticas de la cultura valenciana.

La joyería complementaba el look, siendo los pendientes, pulseras y collares de oro o plata los más populares. Estas piezas aportaban brillo y elegancia al traje de fallera, convirtiendo a la mujer en el centro de atención.

La evolución del diseño del traje de fallera

El traje de fallera en la actualidad

Aunque el diseño del traje de fallera del siglo 17 ha dejado una huella importante en la cultura valenciana, es importante destacar que este traje ha evolucionado con el tiempo.

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En la actualidad, se han introducido nuevos tejidos, colores y estilos, adaptándose a las tendencias de la moda actual.

Sin embargo, el respeto por la tradición y la historia sigue siendo uno de los pilares fundamentales en el diseño del traje de fallera. Se siguen utilizando elementos icónicos como las flores, las peinetas y la joyería, manteniendo así la esencia y la belleza de esta vestimenta tan especial.

Conclusión

El diseño del traje de fallera del siglo 17 es un reflejo de la riqueza cultural y el amor por la tradición en Valencia.

Cada detalle, color y ornamento en este traje cuenta una historia y representa una parte importante de la identidad valenciana. A lo largo de los siglos, el diseño del traje ha evolucionado, pero siempre ha mantenido su esencia y su capacidad para impresionar y cautivar a quienes lo ven. El traje de fallera es una joya de la moda y un símbolo de la historia y la cultura de Valencia.